Historia de Fátima
1908 - 2005
Historia de Nuestra Parroquia
En 1.965 se retiró de la Parroquia el Padre Angarita, elevado entonces a Vicario General y Prelado de Honor. Lo reemplazó la prudencia y la experiencia pastoral del Presbítero Antonio María Contreras, quien encontró cuarenta mil pesos en caja y que no se habían invertido en espera de recolectar el valor total de la obra gigantesca. Con éste dinero empezó entusiasta la obra del templo y fue secundado generosamente por sus vecinos.

A éste entusiasmo se debe la preciosa Iglesia que levanta su campanario y abre al parque sus extensos portalones para una feligresía organizada y entusiasta. Fue entonces en los primeros años de la Iglesia de la Caridad, cuando Monseñor Héctor Rueda Hernández ocupaba el puesto de Director del Centro Pastoral Social de Nuestra Diócesis. La simpatía del Párroco, su exquisito don de gentes y cordialidad, hicieron siempre de la Parroquia el centro de atracción de muchos sacerdotes amigos.

El altar se embelleció con la imagen del Crucificado, gigantesco, de material noble, de color claro que llena el altísimo muro del presbiterio, obra del connotado artista Santandereano Don Humberto Delgado, una de las glorias de nuestro Departamento.

Osarios elegantes y funcionales completan discretamente la financiación y el ornato de la Parroquia.

Luego de largos años de servicio por el Padre Contreras, la Parroquia pasó a la dirección del Presbítero Germán Suárez, nombrado párroco el 13 de enero de 1.983, recientemente llegado de la Ciudad Eterna, donde hizo estudios de Sagrada Escritura.

En agosto 15 de 1.986 asume la dirección de la Comunidad Parroquial el Presbítero Horacio Carreño; y más tarde, el 28 de noviembre de 1.994 es nombrado párroco el Presbítero Alvaro Mujica.

Finalmente, el 1 de enero de 2.002, es nombrado Párroco el Padre Manuel Alfonso Camacho Chinchilla, quien asume la orientación de la Parroquia, el 30 del mismo mes hasta ahora.

Ésta es la Historia de la Iglesia que abre sus amplias puertas frente al Parque de las canchas de tenis y a la alegría jubilosa de las juventudes deportistas.