|
En
1.965 se retiró de la Parroquia el Padre Angarita, elevado
entonces a Vicario General y Prelado de Honor. Lo reemplazó
la prudencia y la experiencia pastoral del Presbítero Antonio
María Contreras, quien encontró cuarenta mil pesos
en caja y que no se habían invertido en espera de recolectar
el valor total de la obra gigantesca. Con éste dinero empezó
entusiasta la obra del templo y fue secundado generosamente por
sus vecinos.
A éste entusiasmo se debe la preciosa Iglesia que levanta
su campanario y abre al parque sus extensos portalones para una
feligresía organizada y entusiasta. Fue entonces en los
primeros años de la Iglesia de la Caridad, cuando Monseñor
Héctor Rueda Hernández ocupaba el puesto de Director
del Centro Pastoral Social de Nuestra Diócesis. La simpatía
del Párroco, su exquisito don de gentes y cordialidad,
hicieron siempre de la Parroquia el centro de atracción
de muchos sacerdotes amigos.
El altar se embelleció con la imagen del Crucificado, gigantesco,
de material noble, de color claro que llena el altísimo
muro del presbiterio, obra del connotado artista Santandereano
Don Humberto Delgado, una de las glorias de nuestro Departamento.
Osarios elegantes y funcionales completan discretamente la financiación
y el ornato de la Parroquia.
Luego de largos años de servicio por el Padre Contreras,
la Parroquia pasó a la dirección del Presbítero
Germán Suárez, nombrado párroco el 13 de
enero de 1.983, recientemente llegado de la Ciudad Eterna, donde
hizo estudios de Sagrada Escritura.
En agosto 15 de 1.986 asume la dirección de la Comunidad
Parroquial el Presbítero Horacio Carreño; y más
tarde, el 28 de noviembre de 1.994 es nombrado párroco
el Presbítero Alvaro Mujica.
Finalmente, el 1 de enero de 2.002, es nombrado Párroco
el Padre Manuel Alfonso Camacho Chinchilla, quien asume la orientación
de la Parroquia, el 30 del mismo mes hasta ahora.
Ésta es la Historia de la Iglesia que abre sus amplias
puertas frente al Parque de las canchas de tenis y a la alegría
jubilosa de las juventudes deportistas. |